HUIR

En las empresas hay que huir de tres perfiles:

  • Los perfectos: son gente con la empatía en los espejos.
  • Los tóxicos: aquellos que contagian desazón por cualquier propuesta.
  • Y los que tienen tiempo: nadie sabe cómo alcanzaron este estadio, pero nunca encontraron el momento de rehabilitarse a sí mismos.

Del libro: Crecer haciendo crecer

PREVISIÓN

Pensar por adelantado: hoy para mañana e incluso para muchos días. La mayor fortuna se hace con horas de previsión. Para los prevenidos no hay malas contingencias, ni para los preparados hay aprietos… Algunos hacen y después piensan; buscan excusas más que consecuencias. Otros no piensan ni antes ni después. Toda la vida debe consistir en pensar para acertar el rumbo. La prevención y el pensamiento cuidadoso son un buen recurso para vivir adelantados. Baltasar Gracián

BUREAUCRACY

Las empresas se autodestruyen cuando acumulan demasiada gente que tiene demasiado tiempo y que no toca cliente nunca o casi nunca. Esta gente tiende a hacer más normas de la cuenta y a sofisticar los procesos. Las burocracias nacen así, gracias a la abundancia. Sin darse cuenta, el confort interior se impone silentemente a la obsesión por tener y mantener clientes. Las empresas van bien cuando su gente no tiene tiempo y sabe mantener los hábitos que las han hecho crecer. El esfuerzo es lo que viene después del cansancio.

Del libro: Crecer haciendo crecer

LA REGLA DE 1 A 60

Hay un principio de navegación aérea que se llama «la regla de uno en 60» y que dice que apartarse un grado de su objetivo hará que un avión se desvíe de su destino final en una milla por cada 60 que haya volado. Este concepto aplica también a nuestras vidas, carreras, relaciones y a nuestro desarrollo personal. Una desviación pequeña de la ruta óptima de vuelo se va amplificando con el tiempo y la distancia, y algo que hoy parece un pequeño fallo puede convertirse en un gran fallo luego.

CUIDARSE

Warren Buffett, oficialmente el hombre más rico del mundo, les dio una vez a un pequeño grupo de estudiantes universitarios en Omaha, Nebraska, su consejo más valioso:

Con dieciséis años, yo solo pensaba en dos cosas: chicas y coches. No era muy bueno con las chicas, así que pensaba en coches. También pensaba en chicas, pero tenía más suerte con los coches.

Si en esa época se me hubiera aparecido un genio y me hubiera dicho: «Te daré el coche que tú quieras. Lo tendrás aquí mañana por el mañana atado con un gran lazo. Nuevo, a estrenar. ¡Y será todo tuyo!» Como había oído muchas historias sobre genios, le habría dicho: «¿Cuál es la condición?». Y el genio habría respondido: «Hay una sola condición… Será el último coche que tendrás nunca. Así que deberá durarte de por vida».

Si eso hubiera ocurrido, habría elegido un coche, pero, sabiendo que tenía que durarme de por vida, ¿sabéis qué habría hecho?

Habría leído el manual unas cinco veces. Habría aparcado siempre el coche bajo techo. Si hubiese tenido la más pequeña abolladura o arañazo, lo habría llevado a reparar de inmediato, porque no hubiese querido que se oxidara.

Habría mimado ese coche porque tenía que durarme de por vida.

Esa es exactamente la posición en la que os encontráis respecto a vuestra mente y vuestro cuerpo. Tenéis una sola mente y un solo cuerpo. Y deben duraros de por vida. Es fácil, claro, hacerlos funcionar sin parar durante muchos años.

Pero si no cuidais esa mente y ese cuerpo, en cuarenta años estarán hechos chatarra, igual que lo estaría el coche.

Lo que hagáis ahora mismo, el día de hoy, es lo que determina cómo funcionarán vuestra mente y vuestro cuerpo dentro de diez, veinte y treinta años.

FUTURO VELOZ

En palabras del emprendedor de la educación Michael Sim-mons: «Si alguien tiene hoy cuarenta años, la velocidad del cambio que experimentará en 2040, cuando tenga sesenta, será cuatro veces superior al actual. Lo que hoy parece un año de cambio, pasará a ocurrir en tres meses. Alguien que tenga diez años hoy, cuando tenga sesenta experimentará el cambio que ahora lleva un año en solo once días».

Para resumir la profundidad de esta aceleración extrema del cambio, Ray Kurzweil, posiblemente el futurólogo más destacado del mundo afirma: «No experimentaremos cien años de avance tecnológico en el siglo xxI; seremos testigos de unos 20.000 años de progreso (a la velocidad del progreso actual), o de una (velocidad de cambio) mil veces mayor que la alcanzada en el siglo xx».

Del libro: Diario de un CEO