IGNORAR AL CLIENTE

Ahora lo más importante es que usted se concentre en si quiere que sus clientes se sientan bien atendidos. Sus necesidades, sus deseos y sus intereses son los que ahora importan. No limpie las mesas desocupadas, ni pliegue las camisas que quedaron en el probador, ni atienda esa llamada telefónica mientras el cliente está esperando. No cotilleé con los compañeros de trabajo. No mire al bebé que conversa ni al panda que baila en YouTube. He visto empleados que hacen todo esto y más. Son señales de una empresa que carece de un servicio ético al cliente, o que promete, pero no cumple.

De acuerdo con larga experiencia personal como gerente y consumidor, puedo decirle que no hay mayor contrariedad para un cliente que ser ignorado, incluso durante algunos segundos, especialmente por una razón no relacionada con el trabajo. Por lo tanto, usted debería prestar atención a sus clientes en todo momento.

Para ser feliz, hay que aprender a ignorar ⋆ Rincón de la Psicología

Del libro: El cliente pone las reglas