La eficacia operativa implica realizar mejor las mismas actividades que realizan los competidores. Esto puede resultar en una ventaja competitiva a corto plazo, pero a largo plazo no es en absoluto suficiente.
A medida que las empresas compiten comparándose unas con otras «benchmarking», observa Porter, se hacen más y más similares.
En lugar de esto, dice, las empresas necesitan posicionarse de manera diferente respecto de la competencia. Eso es encontrar un punto de diferenciación único y con un significado distinto y concreto en su sector.
«La eficacia operativa significa que estás corriendo en la misma carrera que tus rivales, pero más rápido», dice Porter. «Pero la estrategia significa correr en una carrera diferente a la que corren tus rivales, porque es la carrera que sabes que vas a ganar»».
Del libro: Diferenciarse o morir
