El pensamiento Lean es puro sentido común: creación de una cultura de mejora continua en la que todos los miembros de la organización trabajan activamente para mejorar el rendimiento de la empresa a lo largo del tiempo. Toda empresa Lean persigue maximizar el valor que entrega a sus clientes y al mismo tiempo minimizar el desperdicio. Las organizaciones Lean consiguen este objetivo a través de la optimización de flujos de productos y servicios, de acuerdo con el arrastre de la demanda de los clientes.
Es difícil imaginar una empresa, sea cual sea el sector al que pertenezca, que no quiera maximizar el valor y al mismo tiempo minimizar el des-perdicio. ¿Puede usted pensar en alguna organización que no desee este modelo de negocio?
Del libro: Lean Office
